El susurrador de ovejas

La inmensidad cobraba un color dorado a esa hora en la que el sol mediaba el declive hacia la noche. La primavera lamía el primer verano. El pasto empezaba a perder la frescura de las lluvias de Abril y el rebaño lo notaba y parecía contagiarse del amarillo en la lana que habría de abrigar... Leer más →

Anuncios

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑