De aquí, de allá. De todo tiempo y de ningún lugar.

Por aburrimiento, por falta de inspiración o por contradecir lo definitivo que suelen tener las ocasiones pasadas. Puede que sea por una combinación estas tres razones o por ninguna de ellas que he revuelto en el cajón de cosas que no, en el de sastre y el del desastre para recuperar varias cosas que igual... Seguir leyendo →

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Ordesa

Creo que en el fondo dudaba. Quería y no quería comenzar a leer Ordesa. Después de no haberlo hecho en casa aduciéndome falta de tiempo, me había propuesto comenzarlo aprovechando unos días de asueto en una salida a Madrid. Siempre que salgo de viaje tengo la necesidad de llevar conmigo más libros físicos de los... Seguir leyendo →

Revelar la memoria

Otra vez fotografía. Otra vez desde los contornos del frío. Otra vez una noticia al vuelo y a divagar sobre memorias y visiones, sobre lo que nunca llegaremos a conocer bien del otro por cercano que sea, sobre el talento que no vio la luz a tiempo o no la quiso ver. Tal vez también... Seguir leyendo →

Cerrar los ojos

Abrid los ojos. Dicen los gurús de internet y las cosas volátiles que en cinco años -sólo cinco, oye, con suerte aún nos dará para ganarnos algunas arrugas más, pero así, a peso esencial, seguiremos siendo reconocibles para nuestros conocidos- el 90% del contenido que circulará por la red será en formato video y se... Seguir leyendo →

Elogio del frío

Fue hace unas semanas, quizá algún mes -el tiempo presente se me emborrona últimamente- cuando encontré en una publicación de Twitter la historia de Slava, el metereólogo ruso Viacheslav Korotki, quien realizó, durante trece años y hasta su cierre, las tareas de medición de temperaturas, lluvias y vientos en el puesto ártico de Jodovarija, justo... Seguir leyendo →

Por dónde sigo

No lo sé. Hace tanto tiempo que no escribo por aquí que he perdido el hilo y el ritmo al tipo de textos con los que quería dotar de cierta consistencia al blog. Está claro que no lo he conseguido ni, siendo honesto, creo que pueda lograrlo, por lo menos en una temporada. Supongo que,... Seguir leyendo →

El club de los poetas vivos (y II)

La segunda aportación que hago al concurso de poesía #elclubdelospoetasvivos es un trayecto febril y desértico. Un día con fiebre iba camino de la nada en un deslumbrante vehículo americano. En América no tienes problema para eso, tampoco aquí. Hay nada en cualquier parte, por todos lados. Tantas veces nada en las calles abarrotadas, en... Seguir leyendo →

El club de los poetas vivos (I)

Para todo, o mejor para todo lo que podamos abarcar en la vida, siempre habrá una primera vez. Para participar en un concurso de poesía también. Y ésta es la mía. Mi primera vez después de una afición de tantos años y mi aportación humilde a #elclubdelospoetasvivos. Sentado en la terraza de uno de esos... Seguir leyendo →

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